[crónica] Nanowar Of Steel + Tragedy en Barcelona – Bóveda, 05/05/2023

Texto: Íñigo Domínguez Díaz

A veces, hay que darse un respiro. Un pequeño homenaje, aparcar a un lado la seriedad y sobriedad con la que los medios solemos tratar los eventos a los que acudimos, como vigilantes y guardianes de la ortodoxia del mundo de la música y el espectáculo. Este es el self-disclamer que me he puesto, autosugestión para afrontar la crónica desde un punto de vista más lúdico y menos “el bajo entra tarde”.

Y es que un concierto de una banda satírica se tiene que juzgar desde la óptica de pasar un buen rato, quitarse complejos y fluir con propuestas poco habituales en las que, por ejemplo, a lo mejor te toca perrear en una canción, acciones que en el rígido mundo metalero son vistas como una aberración. Así pues, absténganse los true metalers de leer lo que a continuación viene o abran su mente a nuevas ideas y experiencias.

Pues precisamente en cuanto a experiencias distintas, la noche comenzó Tragedy, banda neoyorquina que ataviada con ropas mezclando tanto los clichés metaleros como los disco setenteros, atacó temas de toda esa época. Desde ABBA con el clásico Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight) pasando por el I’m So Excited de The Pointer Sisters, siendo los Bee Gees el grupo del que más clásicos tocaron. Y es que se autodefinen como una banda tributo metal de los mismos, ¿por qué pudimos escuchar temas como Tragedy o How Deep Is Your Love?, pasados por el personalísimo filtro de la banda que no se limitan a reproducir los citados temas en distorsión y en 2x acelerados.

¿Y cómo reaccionaba la audiencia? Pues con el mismo fervor con el que se disfrutaban esos temas en las discos en su momento, todo el mundo se quitó la careta. Como fin de fiesta optaron por el Stayin’ Alive, el hit por excelencia de los maestros del falsete y con él se terminó la fiesta a la que solo le falto la bola de cristal colgada del techo, aunque tal vez mejor así, no sé si hubiera terminado entera… Por cierto, agradecer a la banda que lo diera todo en el escenario a pesar de haber sufrido el gran percance de que su furgoneta de gira fuera asaltada y les robaran incluso los pasaportes.

Un rápido cambio de escenario, un refill de cerveza en la barra de la sala y todo listo para continuar la fiesta. Para el que haya llegado hasta aquí, Nanowar Of Steel son el equivalente italiano a El Reno Renardo o Gigatrón, con la diferencia que la mayoría de sus letras son en inglés y no en su lengua natal, lo que les ha dado la proyección internacional que nuestro producto nacional no tiene. Lo cual tiene su mérito ya que no es fácil escribir letras y hacer humor con ellas, en una lengua que no es la materna.

Venían a presentar sus dos últimos discos, Italian Folk Metal, editado durante la pandemia y su reciente Dislike To False Metal, que contiene una ácida y desenfada crítica a todos los clichés actuales y pasados. Personajes ilustres de este mundo como Joakim Bróden, se han auto parodiado en un video clip y un tema en el que perfectamente podrían haberse dado por ofendidos. Eligieron comenzar con Sober¸ que también abre DTFM y en el que los homenajeados con la mofa son las bandas con temática pirata, que últimamente la verdad es demasiado recurrente y comienza a resultar un poco cansino.

Y es que, si hay algo que el mundo metalero hace mucho, estirar el chicle en exceso con ciertos temas o conceptos que terminan por cansar a la audiencia. Siguieron con The Call of Cthulhu (otro concepto harto frecuente) con un tema con mucha influencia del metal industrial que tiene una divertida letra sobre el peñazo que son las llamadas que todos recibimos de los call centers ofreciéndonos cambios de compañía de móvil o seguro, disturbando nuestra paz y de las que por desgracia es difícil huir. Volvieron a DTFM con Winterstorm in the Night que honestamente es un temazo tanto en lo musical como en lo lírico y que mezcla tanto la épica como el humor para describir los problemas de caspa.

Pero si todo lo anterior no había conseguido romper la férrea voluntad testosterónica con la que el fan metalero afronta un concierto, con Il cacciatore della notte muchos acabaron saliendo del armario. Y es que el baile que han inventado que dirigen desde el escenario con uno de los cantantes disfrazado de lechuza, resulta ridículo, pero de tanto que lo es, no puedes parar de ejecutar el movimiento que imita al vuelo de tan noble rapaz nocturna (El Barbagianni en italiano). Para rematarlo, en el siguiente tema y sustentándose en el Careless Whisper de George Michael, la banda dirige un wall of love, la variante mofa del wall of death y en el que el objetivo el abrazar y besar al desconocido, en lugar de chocar violentamente.

Fue momento divertido, porque se podían ver la “cobras” que hacían sobre todo las asistentes femeninas para no dejarse abrazar por el sudoroso desconocido que tenían en frente y que corría como loco a por ella. El siguiente tema, Odino and Valhalla, resulto un descanso para los duros cuyo corazón de metal había sido corrompido, la temática vikinga, aunque fuera en clave humor les devolvió algo de pureza que tan pronto vino como se fue, ya que con …And Then I Noticed That She Was a Gargoyle volvieron los abrazos y cantos sentimentales propios de las baladas de Scorpions.

Pero lo mejor estaba por venir y si aún quedaba algún incorruptible, termino por besar el suelo y bailar las canciones disco de los noventa con Disco Metal y perrear desenfrenadamente con el hit de los hits de NOS y con el que saltaron a la fama en nuestro país, cuando participaron en Got Talent, Norwegian Reggaeton. Si tienen tema que es un oxímoron en si mismo, es éste. Con él crean un momento mágico, la unión de dos mundos antagónicos como son el reggaetón y el black metal y que todo el mundo acabe coreando y rozándose con el de al lado, como si estuviéramos en una sala de fiestas latina.

El ambiente era sofocante, hacía calor en la sala y las hormonas se escapaban de los cuerpos y campaban a sus anchas y la banda no tiene mejor ocurrencia que tocar Armpits Of Immortals, en la que la coreografía (son unos maestros desarrollando coreos ridículas) exige levantar los brazos y dejar escapar los efluvios corporales y compartirlos generosamente con el resto de asistentes. Bromas aparte, este es otro de sus temazos, super épico de los que se te mete dentro y te hace cosquillitas.

Uranos trajo una cierta seriedad a la sala, aunque bueno, decir que es serio, con el doble sentido del título de la canción y letra y teniendo en cuenta que Michael Starr de está a las voces en el tema original, en realidad es faltar a la verdad. Cuando anunciaron el último tema, pensé; “¿ya?, no puede ser, ¡si esto acaba de empezar!”, metido en una dinámica disfrutona y juguetona el cuerpo me pedía más. El caso es que terminaron como suelen hacer cuando tocan en España, con El campo de nabos, que gracias al bajista que domina de forma excelente el castellano, pueden hacer un pequeño detalle a la audiencia y diferenciar el setlist de gira. Toda una oda al miembro viril, que de nuevo se convierte en un doble sentido y en una burla a los clichés de la masculinidad.

Para el bis se dejaron tres de sus temas más reconocidos y esperados. Empezaron con Pasadena 1994¸ oda a la final mundialista más aburrida de la historia y que Italia perdió ante Brasil en EEUU. Narrada y cantada a ritmo de Sabaton, se convertirá en imprescindible en sus conciertos. La penúltima fue La Polenta Taragnarock que es una oda a este plato de la cocina italiana a base de maíz, que es poco conocido y que se caracteriza por su contundencia y densidad.

A ritmo de folk metal llegamos tristemente al final, apoteósico eso sí, y en el que se dejan escapar las últimas vergüenzas para entonar el gospel que es Valhalleluja. Pues eso, de nuevo metaleros haciendo cosas que no supuestamente no son de metaleros y en momento de éxtasis final, todos esperando alcanzar un vahalla llamado Ikea.

Poco más que decir, solo eché en falta que tocaran el tema que da título a su último trabajo Dislike To False Metal¸ porque es otra de esas joyas ocultas que tienen en lo musical y que durara más. La verdad es que el ambiente que se vive no tiene precio, desfogarse, quitarse complejos y liberarse de corsés sociales debería ser obligatorio de tanto en tanto. Y si a los más duros de mente les sirve de consuelo, lo que pasa en un concierto con Nanowar Of Steel, se queda en el concierto de Nanowar Of Steel, tranquilos vuestra dignidad está a salvo.

Setlist Nanowar Of Steel
Sober
The Call of Cthulhu
Winterstorm in the Night
Il cacciatore della notte
Wall of Love
Odino and Valhalla
…And Then I Noticed That She Was a Gargoyle
Disco Metal
Norwegian Reggaeton
Armpits of Immortals
Uranus
El campo de nabos
Pasadena 1994
La Polenta Taragnarock
Valhalleluja