Fotos: Mathias Kristensen
Si la primera jornada de Copenhell 2026 estuvo marcada por la presencia de gigantes históricos como Iron Maiden o Alice Cooper, el jueves 25 de junio sirvió para mostrar una de las grandes fortalezas del festival danés, como su capacidad para reunir en un mismo cartel algunas de las bandas más relevantes de la actualidad junto a nombres fundamentales de la historia del metal. Esa combinación entre legado y presente es precisamente uno de los factores que ha convertido a Copenhell en lo que es a día de hoy, y es que ofrece una experiencia difícil de encontrar en otros eventos de gran formato, con amplios espacios entre escenarios, excelentes zonas de restauración, una notable oferta gastronómica y una de las selecciones de cerveza más variadas del circuito europeo. Todo ello está acompañado por un ambiente relajado y especialmente respetuoso entre los asistentes, por lo que no es casualidad que muchos veteranos consideren Copenhell uno de los festivales más cómodos y mejor organizados del continente.
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Más allá de la música el evento se ha ganado una reputación envidiable gracias a una cultura de convivencia que rompe muchos de los estereotipos asociados al metal. Con cerca de dos décadas de crecimiento constante desde su nacimiento en 2010, el festival ha sabido conservar un carácter cercano pese a haberse convertido en el mayor evento dedicado al metal en Dinamarca. La sensación de comunidad sigue siendo una de sus señas de identidad, algo que se percibe tanto en las zonas de descanso como frente a los escenarios principales.
Musicalmente el jueves presentó uno de los carteles más variados de toda la edición. Como gran cabeza de cartel apareció Bring Me The Horizon, inmersos en la gira de presentación de POST HUMAN: NeX GEn. Los británicos continúan ampliando los límites de su propuesta mezclando metalcore, electrónica, rock alternativo y producción audiovisual de primer nivel, en un espectáculo concebido para estadios y grandes festivales donde los clásicos recientes conviven con el material más actual de su catálogo.
La otra gran atracción del día fue Papa Roach, que siguen celebrando más de dos décadas de trayectoria con un repertorio repleto de himnos generacionales y su nu metal time machine tan celebrado este año. El grupo liderado por Jacoby Shaddix mantiene una fórmula que combina la energía de sus primeros años con la producción moderna que caracteriza sus trabajos más recientes, convirtiendo cada actuación en un ejercicio de nostalgia y vigencia a partes iguales.
En un registro completamente distinto Sepultura afrontó una de las giras más especiales de toda su carrera. La histórica formación brasileña continúa recorriendo el mundo dentro de su gira de despedida, ofreciendo un recorrido por las distintas etapas de una trayectoria que ha dejado una huella imborrable en el metal extremo y que podremos disfrutar en agosto en el Leyendas del Rock. Cada concierto se ha convertido en una celebración de su legado y en una oportunidad cada vez más escasa para ver a la banda sobre los escenarios.
También destacó la presencia de Black Label Society, con Zakk Wylde ejerciendo una vez más como maestro de ceremonias a golpe de riffs pantanosos, extensos desarrollos guitarrísticos y ese sonido inconfundible que ha convertido a la formación en una referencia obligada del metal estadounidense contemporáneo.
El apartado más moderno del cartel estuvo especialmente bien representado por Ice Nine Kills, que continúan expandiendo el universo conceptual de The Silver Scream a través de una puesta en escena tan teatral como cinematográfica con un repertorio repleto de guiños al cine de terror. La intensidad no disminuyó con Kublai Khan TX, uno de los grandes referentes actuales del hardcore pesado norteamericano. Su contundencia y la respuesta del público protagonizaron algunos de los momentos más explosivos de la jornada, confirmando el excelente momento creativo y de popularidad que atraviesa la banda.
Por su parte los daneses Iotunn ejercieron como representantes de la pujante escena local. Su combinación de death metal melódico, progresivo y atmósferas épicas encajó perfectamente en un festival que siempre ha mostrado una atención especial hacia el talento nacional, mientras que Queensrÿche aportó la dosis de metal clásico y sofisticación compositiva gracias a un repertorio centrado en algunos de los capítulos más celebrados de su extensa discografía. Atentos a nuestras redes sociales, que iremos publicando todo lo que ocurra en el Copenhell 2026!



























