[review] Unprocessed – …And Everything In Between

Por Nekrokosmos

Manuel Gardner Fernandes – Voz, guitarra
Christoph Schultz – Guitarra
David John Levy – Bajo
Leon Pfeifer – Batería

01. Hell
02. Lore
03. Thrash
04. Blackbone
05. Die on the Cross of the Martyr
06. Glass
07. Abysm
08. I Wish I Wasn’t
09. Purgatory

El cuarteto alemán Unprocessed están derritiendo cerebros en la escena del metal progresivo más alternativo, y es que su maestría para unir temas pegadizos con una técnica apabullante es digna de admirar. Puede que la producción de sus temas cueste al principio, pero todo tiene un por qué.

Se encuentran en ese selecto grupo de bandas que intentan derribar todas las fronteras de géneros tan encasillados dentro del metal, y lo llevan haciendo desde su debut ‘In Concretion’ de 2014, pero es ahora cuando más voz están recibiendo, en parte por las colaboraciones con Polyphia, y por su inclusión en la reciente gira europea de Tesseract. Con gran acierto deciden mezclar metal, progresivo, pop y rock, con una ética de trabajo bastante germana.

Si lo tuyo es lo virtuoso, grooves polirítmicos, y ese híbrido entre death metal y coros limpios bastante pegadizos, este lanzamiento te dejará con ganas de más. Ese “Thrash” que adelantaron hace unos meses es solo la punta del iceberg del caos del que son capaces en ‘..And Everything In Between’, utilizando todo lo que tienen al alcance, ya se tempos rapidísimos o sintetizadores atmosféricos. A diferencia de Polyphia, se apoyan mucho más en las voces para sus singles, y por momentos pueden recordar a unos Bring Me The Horizon mucho más técnicos y extremos, utilizando melodías complicadas y breakdowns muy bailables.

Su vocalista y guitarrista Manuel Gardner Fernandes toma también las riendas de la mezcla y masterización de este álbum, quizás el punto más cuestionable para quienes no comprenden a donde quiere llegar la banda (el nombre del grupo ya da una pista), y es que Unprocessed siempre han tomado por bandera el proceso de producción digital moderno con un toque bastante pulcro pero sin procesar tanto las cosas que pueda resultar artificial. Esto les lleva a reproducir en directo lo mismo que puedes escuchar en disco. A tal punto llega el compromiso que el batería Leon Pfeifer es su propio ingeniero de percusión durante las grabaciones, al igual que el bajista David John Levy para su instrumento y los coros.

Estas canciones, a pesar de sus riffs furiosos y sus blast beats, tienen espacio suficiente para respirar tras crear una tensión momentánea, y esa dinámica es la que triunfa al final del día. En cuanto a composición puede que mucho del trabajo de guitarras te recuerde a Polyphia (más allá de “Die on the Cross of the Martyr” donde colaboran Tim Henson y Scott LePage), pero es algo que se les perdona por lo épico y dramático que puede llegar a ser cada canción. No han creado nada nuevo pero han sabido mezclar de manera correcta varios elementos de la cultura alternativa rockera y progresiva de la última década, con mucho mimo y atención.