[entrevista] Hablamos con Jammin´Dose

Por Isa Vargas

JAMMIN’ DOSE: “Lo que nos falta a nosotros es entrar en un circuito de bandas donde encajemos”

20:30 horas de la tarde. Calle Juan Gris, número 2. Los ocho componentes de Jammin´Dose aguardan de pie frente a Gravity music, el mítico local donde se reúnen cada martes y miércoles para ensayar. Todos empezaron en el mundillo de la música cuando apenas rozaban la edad adolescente, escuchando hits de Metallica o Nirvana. Hace un año y medio la banda se reformaba para dar vida a ‘Fake Town’, el primer EP autoproducido por estos malagueños, que tiene como base el funk. Un cóctel de melodías pegadizas donde no falta técnica, versatilidad, pasión y buen rollo, un elemento que se respira en cuanto entras en su local de ensayo. Esta banda, que a veces recuerda a los primeros Jamiroquai o a los Rage Against The Machine de Killing in the name (‘que me shupen la posha’) por esa cruda línea de bajo, tampoco se olvida de las raíces latinas que han heredado algunos miembros del grupo, nacidos en Venezuela. Jammin’ Dose es en definitiva un rompecabezas musical, en lo que a géneros se refiere, que bien podría pertenecer al circuito de conjuntos del estilo de O´funk´illo.

El lugar escogido para la entrevista es un bar de tapas cercano al ensayo. Tras la primera cerveza la conversación comienza a fluir de manera amena.

jammin´doseÚltimamente en la ciudad hay mucha más oferta musical el fin de semana. Incluso un miércoles te puedes ir al centro y escuchar un buen directo. ¿Qué ha cambiado en Málaga?

Alejandro Granizo (batería, Santos de Goma): Hay más sitios dónde tocar y la gente de Málaga va a los conciertos de las bandas de Málaga (risas)… Por lo tanto, si hay más movimiento la peña se involucra más con la escena. Además, existen bandas malagueñas muy potentes como ‘Málaga Youth’, que hace un reggae qué flipas, por ejemplo.

¿Y qué opináis sobre la avalancha de festivales estivales en la provincia?

A.G.: A Málaga le faltaba tener un festival ‘grande’ en verano, como es el caso de 101 Sun Festival, que si se consolida puede llegar a ser un reclamo para la provincia. Lo que no me ha parecido bien es que haya festivales que coincidan (Ojeando y Weekend Beach Festival). Me parece un gesto muy feo.

Fran Pezzo (trombón, ex Bud Spencer): Yo creo que lo han hecho un poco a mala leche. Eso sí, hay variedad.

A.G: Sentimentalmente hablando a mí me gusta más el Ojeando.

Hablando de directos, ¿cómo se organizan ocho personas para ir de gira?

A.G.: Pues en una furgoneta y un coche (risas). Todo de depende de si la sala pone el equipo o no. En el caso de que lo ponga, nosotros nos vamos en una furgo. Son muchos conciertos los que llevamos desde que sacamos el EP hace un año.

El sonido de ‘Fake Town’ es bastante atípico en la ciudad, que tan acostumbrada nos tiene a bandas de pop o metal. ¿Cómo ha sido el proceso compositivo de éste?

La mitad del disco ya estaba hecho, así que nos metimos en el ensayo y todos aportamos algo a las canciones. Después nos subimos al escenario y nos presentamos como Jammin´Dose. Poco más (risas). Aunque parecía que no iba a llegar nunca…

jammin´doseEs complicado abrirte paso cuando la industria no da mucha cancha a bandas emergentes. Eso lo facilita un poco las redes sociales, ¿no?

A.G.: Sí y no. Yo pienso que el boca a boca es mucho más directo que las redes sociales. De aquí a unos años habrá otra fórmula, y con el tiempo, lamentablemente, no se sabrá distinguir entre lo bueno y lo malo.

F: ¿Tú has escuchado alguna banda a través de su página de Facebook? Porque yo no.

Alguno que otro sí, aunque es más efectivo si te lo recomienda un amigo cercano. Cambiando de tema, vosotros habéis autoproducido el álbum, ¿qué opináis de plataformas de micromecenazgo como Verkami? ¿La contemplasteis?

A.G.: Sí, pero la descartamos porque pensamos que esa plataforma ha de utilizarse para proyectos más complejos. Nosotros editábamos un EP.

El otro día leía en una columna de opinión que ese tipo de iniciativas (crowdfunding) debería ser una oportunidad para conjuntos emergentes. De hecho, el periodista recriminaba el caso de “Fortu” Sánchez, el cantante de Obús, que ha accedido a Verkami para producir su álbum en solitario (AQUÍ).

A.G.: Pues si puede aprovechar el tirón, es totalmente respetable.

En vuestro caso la banda lleva en activo un lustro, de los cuales dos con la formación actual. ¿Qué es lo que hizo que terminara de cuajar el proyecto?

F: El tema del cantante.

Se fue el que teníamos hace dos años y empezamos a probar vocales. Se presentó David Bustamante (risas), por ejemplo, y algunos ni cantaron, sólo se dicaron a bailar y a beber cerveza. Al final sucedió algo inesperado, el cantante lo teníamos en ‘casa’. Resulta que Pablo, el guitarrista, decidió probar y nos encantó cómo lo hacía. Después comenzamos con el EP y todo fue sobre ruedas.

(Llegan Pablo Márquez, voz y guitarra solita; y Juan de la Cruz, guitarra rítmica. Se repite la pregunta)

J: Las buenas migas que hemos hecho. Todos nos llevamos de puta madre y eso se nota.

jammin´doseEso es lo bueno. Sois ocho personas con diferentes gustos que se complementan bien y eso al final enriquece el proyecto, tanto en cantidad como en calidad.

A.G.: La complicidad y el buen rollo entre nosotros es bestial.

P: Es muy difícil que ocho personas se lleven bien, pero en nuestro caso ha ocurrido.

F: Jammin´Dose es una pincelada de uno y de otro, y cuando se escucha se percibe esa amalgama de gustos.

En una entrevista para el medio universitario La Taberna Global declarasteis que Jammin “se trata de mezclar diferentes estilos con una estructura y una historia diferente”. ¿Qué os han aportado bandas como O´funk´illo? Muy amante de reinventarse en cada canción.

P: Esta claro que hemos mamado mucho de O´funk´illo, pero no es fácil llegar al nivel de Pepe Bao. Pero es justo eso, hacer de canción una historia diferente.

Si tuvierais que escoger un elemento (voz, melodías, instrumentación) de bandas como James Taylor Quartet, Rage Against The Machine o Jamiroquai, ¿cuál destacaríais?

Juan de la Cruz (guitarra rítmica): Yo me quedo con lo que me trasmite la banda en general. A mí en particular hay grupos de los noventa como Jamiroquai que me impactaron y eso se refleja en la manera de tocar. Tampoco podemos destacar un elemento en concreto, para nosotros es un todo.

¿Qué bandas no faltan nunca en vuestras listas de Spotify ni viajes por carretera?

J: Pues Tool. Stell Pulse o Extremoduro. Música muy variada. En mi coche se puede escuchar de todo, mientras no sea reggaetón.

P: Calle 13, por ejemplo.

jammin´doseEse último grupo canta en castellano. ¿Vosotros no os planteáis cambiaros a la lengua de Don Quijote o es una seña de identidad que esperáis conservar a lo largo de los años?

A.G.: Nunca se sabe. A mí no me importaría hacer una canción en español en un futuro.

F: Buscamos acercarnos a un estilo americano, ya no sólo con los riffs sino también a través del idioma con el que componemos. Básicamente la música que escuchamos está en inglés.

J: Hay muchas bandas españolas que funcionan muy bien en inglés, como es el caso de Fuel Fandango. ¡Traduce nuestras letras al castellano! (risas).

He observado que vosotros os centráis más en la instrumentalización que en la letra.

J: Exacto. A la letra es lo que menos importancia le damos.

Entonces, ¿qué mensaje querías transmitir con Jammin´Dose?

F: ¡Ven a nuestro directo y pásatelo bien! Es una música apta para todos los públicos.

Próximamente pasaréis por los festivales Picante, Fábrica Rock, Ojeando y Tofeel More. ¿Cuál es el ritual previo a dar los conciertos?

Muchos nervios y poco más (risas).

¿Tenéis algún proyecto en mente que no se encasille en la música? 

(Todos contestan al unísono que no, menos Fran Pezzo)

F: Yo me dedico a la fotografía y al diseño gráfico.

J: Es más, él fue el que se encargo de darle forma al dibujo y convertirlo al 3D.

La portada es muy potente, visualmente hablando.

J: El dibujo lo hizo el bajista (Alejandro Cuaxiloa), pero Fran se dedicó a darle el toque final con los retoques en 3D. También se encarga de hacer los carteles. Quedó bastante llamativo.

jammin´doseExiste una iconografía impactante en la portada del EP.

J: Lo bueno del dibujo es que contrasta perfectamente con el título.

A.G.: El nombre del EP tiene su origen en la primera canción del álbum, “Month in fake town’*. La letra habla de vivir en falso en una ciudad surrealista donde terminas valorando lo que vives y lo que podrías haber vivido. Algo así como un carpe diem. Una filosofía en la que Jammin’ Dose ha creído siempre.

P: ¿Para ti que significa ese concepto? Seguramente el mensaje cambiará dependiendo de cómo lo interprete una persona u otra. Así que cada uno saque sus conclusiones.

Para finalizar, ¿qué es lo que necesitáis para que os deis a conocer a nivel nacional? Hace poco sonasteis en Radio Nacional.

A.G.: Lo que nos falta a nosotros es entrar en un circuito de bandas donde nosotros encajemos. Ahora mismo nuestra pretensión es salir a dar bolos, no ganar dinero.

F: Algo que hemos hecho, que bajo mi punto de vista es muy importante, es que todo lo que hemos recaudado lo hemos guardado para el grupo (promoción, disco, etc.). Aquí no hay ánimo de lucro.

P: Público hay, lo que no hay es visibilidad en los medios de comunicación masivos.

A.G.: Yo creo que es el momento, a nosotros todavía no nos ha llegado.

jammin´doseLa charla en el local de tapas se traslada al ensayo. Algunos se echan un pitillo antes de entrar. Comienzan a calentar. “Nos vamos a lucir porque estás tú hoy”, comenta el risueño batería. Acaban el ensayo con “Looking for madness”, una de las canciones de ‘Fake Town’ que mejor suena y representa, en gran medida, los puntos fuertes de Jammin’ Dose: versatilidad, personalidad y técnica –ya sea voz o instrumentación. “A ver qué has apuntado ahí”, comenta Juan de la Cruz, el encargado de tocar la guitarra rítmica señalando a la libreta. Tras 10 minutos, recogen el petate y van dirección a la puerta buscando el aire de la calle.

A pesar del calor y el sudor se respira un ambiente de fraternidad infinito. Jammin’ Dose lo conforman en su totalidad Alberto Viñolo (saxofón tenor/soprano); Raúl Díaz (trompeta/coros) y Yura (percusión, coros).