No suelo escuchar death metal, principalmente porque no entiendo las voces y no puedo conectar con las letras, pero cuando lo hago siempre me quedo embobado con esa mezcla de técnica y contundencia. Por eso mismo, y después de haber conocido ya a algunos referentes del NYHC (New York Hardcore), no dudé en aprovechar esta oportunidad para acercarme a otra escena que tenía bastante menos explorada: el death metal neoyorquino.
SUFFOCATION + INGESTED + UNDEATH + ETERNAL 25/10/2026 | Sala Razzmatazz 2, Barcelona Texto: AliveOriol | Fotos: Andrea Rodríguez
Estoy hablando de Suffocation, banda estadounidense considerada pionera del brutal death metal, aclamada por su mezcla de brutalidad y técnica, que ha influido en muchas otras bandas en sus casi cuarenta años de carrera. Además, en esta gira les dan una oportunidad de brillar a dos bandas jóvenes de death metal de su país: Eternal y Undeath.
Eternal se encargó de abrir la tarde ante un público que ya era numeroso, empezando con crudeza y agresividad, intercalando momentos acelerados con otros más densos liderados por Xander Bridge a la batería. Tardaron poco en conseguir que siguiéramos sus ritmos con el cuello. Mientras Xander Bridge a la batería y Raymond Robert al bajo se encargaron de crear una atmósfera grave y atrapante.
El vocalista, Emilio Ortega, aportaba sus guturales, que, a mi parecer, eran más bien un acompañamiento al grave sonido de la banda. En la casi media hora que estuvieron en el escenario no les dio tiempo a hacer demasiado, pero les sirvió para ganarse al público, que ya ocupábamos media sala, con aplausos en cada descanso e incluso un intento de mosh pit que tardó poco en disolverse.
Poco tardó en ir llenándose la sala cuando subieron los neoyorquinos Undeath, aún más graves y pesados, pero manteniendo los cambios de ritmo, cortesía de Matt Browning a la batería, que nos atrapaban en un cabeceo continuo. El foco de nuestras miradas fue Alexander Jones, vocalista, recorriendo el escenario mientras nos pedía más y provocando algún que otro mosh pit y pequeños circle pits durante su actuación.
La unión de las guitarras de Kyle Beam y Jared Welch, junto al bajo de Tommy Wall, sostuvo el peso de su sonido, concediéndose entre ellos algún solo puntual donde hacían gala de su técnica. También estuvieron poco rato en el escenario, pero considero que lo aprovecharon bien y llevaron a más el ambiente generado por Eternal, siendo despedidos con aún más fuerza, en parte porque cada vez éramos más en el público.
Antes del plato principal tuvimos un entrante potente llegado desde Reino Unido: Ingested fue la primera banda consolidada en el death metal de la noche. De inicio a fin estuve prendado por la voz de Adam Mercer, quien sustituyó a inicios de año a Josh Davies por conducta sexual inapropiada. Su voz combinaba con facilidad guturales graves, agudos y hasta desgarradores, siendo única en comparación con el resto de voces de la noche.
En el público fuimos de menos a más: primero calmados pero aplaudiendo, con cada vez más agresividad en los mosh pits y circle pits, llegando a cerrar su actuación con un wall of death en Erotic Depravity. Parte del mérito de tanta energía en la sala se podría achacar a Lyn Jeffs, el batería, quien combinó ritmos lentos con otros más agresivos. Pero Sean Hynes a la guitarra y el bajista no solo aportaron fuerza instrumental, también sumaron actitud y guturales en cada oportunidad de dar un coro que se les presentó.
A pesar de dar una sólida actuación en directo, sentí que brillaban más por sus individualidades que por el conjunto, probablemente por haber pasado por varios cambios últimamente, no solo en cuanto a vocalista, sino también porque Thomas O’Malley, antiguo bajista oficial, dejó el puesto de mutuo acuerdo el pasado mayo, sin que se haya anunciado quién le está sustituyendo en la gira por Europa.
El descanso posterior fue el más breve de la noche y en nada teníamos a Suffocation abriendo con fuerza con Thrones of Blood, con una sala que ya estaba caliente, tanto por las actuaciones anteriores como por las ganas de verlos. La cosa escalaba rápido y en Jesus Wept ya había alguna persona haciendo crowd surfing, aunque no se convirtió en costumbre, teniendo solo un par más de estos.
Lo que sí se convirtió en costumbre fueron los mosh pits y circle pits, muchos de ellos pedidos por el propio Ricky Myers, vocalista, que combinó guturales con unos movimientos de brazo que muchos en el público imitaban a modo de baile. No paró de moverse por el escenario, igual que Terrance Hobbs, guitarrista y único miembro fundador que aún permanece en la banda, rompiendo con la gravedad del sonido con diestros solos agudos que, aunque acabaron haciéndose comunes, no perdían espectacularidad.
Mientras el caos a mi alrededor se sucedía, incluyendo un crowd surfer accidentado que casi nos derriba a unos cuantos, me limité a seguir con el cuello los ritmos de John Longstreth, batería en directo tras la polémica salida de Eric Morotti a inicios de año, quien combinó ritmos rápidos con momentos de doble bombo cargados de fuerza. Derek Boyer al bajo y Charlie Errigo a la guitarra rítmica me pasaron más desapercibidos, más allá de algún breve solo del primero.
Tocaron un repertorio formado tanto por canciones míticas como por algunas más recientes, siendo todas aplaudidas y celebradas, pero el mejor momento fue sin duda Funeral Inception, con los vocalistas de Eternal y Undeath subiendo al escenario para sumar sus guturales. Ese nivel de potencia solo se pudo igualar con Infecting the Crypts, su cierre, en lo que fue una demostración de que siguen más vigentes que nunca después de tantos años y de por qué, sin haber sido nunca muy de death metal, se me puede llegar a hacer tan adictivo.
PUEDES VER TODAS LAS FOTOS EN ESTE ENLACE.
SETLIST SUFFOCATION:
Thrones of Blood
Jesus Wept
Seraphim Enslavement
Breeding the Spawn
Perpetual Deception
Catatonia
As Grace Descends
Pierced From Within
Dim Veil of Obscurity
Effigy of the Forgotten
Funeral Inception
Liege of Inveracity
Infecting the Crypts










